Lo vertiginoso de los cambios históricos y geológicos en el litoral onubense, y en concreto los que afectan a la desembocadura del Guadalquivir y a Doñana, han transmitido a Matalascañas, a estas costas almonteñas, un sentimiento de respeto y sumo cuidado con la integración de un turismo de calidad en este entorno natural de tanta importancia.

 Una oferta turística que basándose en el innegable atractivo del binomio sol y playa presente en la playa de Matalascañas tanto por la benignidad del clima y las más de 3.000 horas de sol al año como por unas interminables playas de finísimas y doradas arenas goza de otros atractivos añadidos. Son éstos su situación en el entorno de Doñana (limita con el Parque Nacional) y una serie de servicios y la consiguiente oferta hotelera que cuenta con múltiples posibilidades para quienes deciden pasar aquí sus vacaciones en cualquier estación del año.

 Se accede a Matalascañas desde la Villa de Almonte, conectada con la Autopista del Quinto Centenario (A49 Sevilla-Huelva). Desde Almonte se recorren treinta kilómetros de una carretera que es el eje principal de comunicaciones del municipio, y que conduce al borde mismo del mar: Matalascañas.

 De este modo Sevilla y su aeropuerto quedan a unos 45 minutos de viaje contando esta playa con buenas comunicaciones que la conectan además con la capital de la provincia de Huelva, situada a unos cuarenta minutos por una carretera costera que lleva desde Matalascañas hasta la frontera con Portugal. La aldea de El Rocío está situada tan sólo a 15 kilómetros de Matalascañas. estando ésta playa como decíamos situada en el limite de Doñana. Téngase en cuenta que el Centro de Recepción de El Acebuche (para visitar el Parque Nacional) se encuentra a tan sólo 1 minuto del núcleo turístico de Matalascañas.

 En la carretera que atraviesa el litoral y en dirección a la capital provincial se localiza el moderno puerto deportivo de Mazagón , a 15 minutos de Matalascañas. Los Lugares Colombinos, La Rábida, Palos y el pueblo del escritor y premio Nobel Juan Ramón Jiménez, Moguer, están a menos de 40 minutos de la playa almonteña. Desde la capital provincial el viajero conecta con facilidad con la frontera de Portugal y el Aeropuerto de Faro a 90 minutos.
 

 Un campo de Golf de 18 hoyos, así como instalaciones deportivas de primer orden harán las delicias tanto de deportistas de élite al de "fin de semana"

 Hoteles como el Hotel Carabela Club cuentan con zona de Spa en el Carabela Sport Club, ademas de que se encargaran de resolver desde un campeonato internacional de Golf a cubrir las necesidades del más "amateur" de los deportistas.

 

 
     
MATALASCAÑAS CENTRO TURÍSTICO.
 
     
 

 Vuelve a perderse de la memoria hasta que un siglo mas tarde, a finales de la década de los sesenta, nace en las playas de Doñana la moderna y cosmopolita Matalascañas. Hoy, modernos complejos hoteleros han contribuido a que se conozca internacionalmente esta hermosísima playa, su entorno natural tan privilegiado,

sus extensas y hermosas playas y las excelentes condiciones climáticas.

 Matalascañas se ha hecho refugio los más dispares visitantes, amigos del sol y la playa unos, amantes de los espacios naturales otros. Una oferta turística como esta tiene opciones para todos los gustos y posibilidades. También los que gustan de buscar campings al mismo borde del mar, han encontrado en esta playa una singular mezcla en los ambientes marítimos dunares de Doñana y el bosque mediterráneo, en instalaciones situadas apenas a un kilómetro del núcleo de Matalascañas.

 Iniciada, como decíamos, la urbanización a finales de los años sesenta, la Playa de Matalascañas se ha adaptado a los nuevos dictados de protección medioambiental, siendo desde su origen, ejemplo de uso turístico compatible con la biodiversidad. Casi treinta años de convivencia entre Matalascañas Doñana atestiguan el hecho no bien ponderado de la simbiosis posible entre los usos humanos y la conservación de la naturaleza.

 Más de cuarenta kilómetros de playa, más del ochenta por ciento virgenes, que son el centro geográfico y de servicios de las playas de Almonte y, la oferta hotelera del sur de Doñana.


 Ambiente nocturno en algunas zonas, joven y animado convive con otros de orden más tranquilo y familiar. Entre los atractivos que hay que tener en cuenta en esta playa de Matalascañas, destaca la cocina popular de claras raíces mediterráneas que se complementa con una amplia oferta de cocina internacional. El apartado de compras nos puede acercar tanto a la artesanía y los productos naturales de Doñana como a la moda más vanguardista en las tiendas del núcleo urbano de Matalascañas.