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Las
declaraciones de Parque Nacional por el estado español o
de Parque Natural por la administración autónoma andaluza,
vienen a remarcar el interés de los hombres por Doñana,
pero sus límites sólo pueden ser establecidos por la
naturaleza y por quienes están directamente vinculados a
ella, por los que viven día a día la realidad de este
singular paraje, y que han permitido que llegue hasta
nuestros días el espacio natural más importante de Europa.
El Océano Atlántico, limita el sur de Doñana, única frontera clara y
cierta de la Reserva Natural. Al este, a levante, la
marisma del Guadalquivir prolonga hacia Cádiz y Sevilla el
latir de la vida del parque. Poniente y norte carecen de
límite certero, hacia el este, los espacios naturales
protegidos de la provincia de Huelva (Laguna de Palos y
las Madres, Estero de Domingo Rubio, Marismas del Odiel,
Enebrales de Punta Umbría, Laguna de El Portil, Marismas
del Río Piedras y Flecha Litoral de El Rompido, Marismas
de Isla Cristina), proyectan a poniente la cualidad de
puente entre Eurasia y Africa que los biosistemas de
Doñana son para las aves migratorias.
Si difícil es establecer los límites exteriores de Doñana no resulta tan
complicado establecer su centro el zócalo vital de Doñana
es Almonte municipio que acoge casi el sesenta por ciento
del Parque Nacional y un porcentaje parecido respecto al
Parque Natural, así como los accesos terrestres y los más
antiguos e importantes centros de recepción e información
para el visitante.
Ya dentro del Municipio de Almonte, el Pinar Costero y la Campiña ciñen el
norte y el oeste del Parque. El fabuloso bosque de Pino
Piñonero (Pinus pínea) acredita su existencia sobre estas
tierras desde hace quince mil años, adaptado a un suelo
arenoso de escasa fertilidad, y acompañado de un
sotobosque de sabinas, camarinas, retamas y enebros. El
ciclo de la vida del pinar lo completan aves de vuelo
elegante y porte majestuoso, como el águila calzada o el
milano negro, entre otras que alternan este hábitat con
los del interior del parque. Meloncillo, conejo, lirón
careto y comadreja aparecen como mamíferos más
representativos del lugar, siendo el camaleón (Chamaleo
chamaleon), en vías de extinción, el reptil más
significativo de los que viven en el pinar.
La Campiña, al norte, representa el eslabón que engarza los espacios
naturales protegidos con las actividades humanas, este
espacio agrícola aledaño a Doñana se alterna con el pinar
al tiempo que se transforma en hábitat para el lagarto
ocelado, la cigueña, la curruca cabecinegra o la abubilla,
insectívoro inestimable en las tierras de labor.
En el principio las tierras de Doñana fueron el fondo sobre el que se
desarrollaba el amplio estuario del Guadalquivir, los
aportes erosivos del río entraron en un juego mitológico
con las corrientes atlánticas, que vienen del poniente,
hasta formarse un amplio cordón dunar, a modo de
península, que al tiempo frenaba la velocidad de las aguas
del río, favoreciendo así la sedimentación. Esta imponente
muralla natural, laquo-montes arenae-laquo; de los
latinos, crece como en un juego eterno, en el que cada
grano de arena depositado frena y deposita a otras
partículas de sílice, nuevos frenos, al continuo aporte
erosivo del viento.
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LAS VISITAS.
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Antes
de informar sobre los Centros de Visitas en Doñana
resulta conveniente informar al viajero de las naturales
restricciones que las distintas administraciones que
protegen el Parque han establecido para el correcto y
respetuoso disfrute de la zona.
La legislación española permite el paseo a pie por toda la franja marítimo
costera. Resulta agradable el paseo sin prisas por la
costa, contemplando a la vez el mar y la imponente
muralla que forman las dunas.
El Oeste de Doñana se encuentra protegido por la Comunidad Autónoma de
Andalucía con la calificación de Parque Natural su
acceso puede realizarse a pie ,a caballo o en vehículo
todo terreno en los itinerarios establecidos. A levante
y hacia el Guadalquivir se extiende el Parque Nacional
de Doñana, de acceso restringido a vehículos
autorizados. Las visitas al interior del Parque Nacional
de Doñana deben realizarse previa cita y reserva a
realizar en el Centro de Recepción de El Acebuche, en el
kilómetro 27 de la carretera que lleva desde El Rocío a
Matalascañas y a tan solo 1 kilometro de esta última.
Las visitas se realizan en vehículos especiales todo
terreno dotados de los más avanzados elementos que los
hacen respetuosos con el medio natural. La visita tiene
una duración total de cuatro horas, recorriendo los
ecosistemas de Doñana en horario de mañana y tarde.
Pero si le resulta difícil la reserva o carece del tiempo necesario para
la visita, el mismo centro de El Acebuche ofrece
información completa sobre el Parque a través de
diaporamas explicativos, un holograma detallado en el
que tendrá la sensación de realizar un vuelo rasante
sobre estos bosques de Doña Ana, que podrá disfrutar en
pequeños circuitos por senderos señalizados como el que
se sitúa justo al lado del palacio de El Acebrón. La
oferta de servicios al viajero se completa con cafetería
y venta de artesanía: perfumes, miel, tallas y cerámicas
realizadas con materiales del lugar.
Observatorios ornitológicos y senderos señalizados existen también en El
Acebuche, pudiéndose visitar gratuitamente y sin cita
previa.
De acceso también gratuito es el Centro de Información de la Rocina, a un
kilómetro escaso de El Rocío, en la misma ruta que el de
El Acebuche. Este otro centro cuenta con sala de
exposiciones, sala de audiovisuales y sendero peatonal
entorno al Charco de la Bota.
A escasa distancia del Centro de Información se encuentra el Palacio de el
Acebrón, museo etnológico guía y el ya mencionado
sendero en torno a la laguna que lleva su nombre.
Los limites exteriores del Parque Nacional son también visitables desde
Matalascañas, donde empresas dedicadas al senderismo y
el turismo ecuestre les proporcionaran cómodos paseos a
caballo o en coches de tiro. Estas son las posibilidades
existentes para visitar de forma aprovechable este
espacio natural situado en la amplia desembocadura del
río grande de la antigua Al Andalus, del Gualdalquivir.
En el Hotel Carabela Club se ocuparan de la reserva y
orientación en sus rutas. Ellos disponen de cupo de
visitas oficiales al Parque Nacional.
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